La sensación de sequedad, picor o arenilla en los ojos es una consulta cada vez más habitual en las ópticas. Lo que muchas personas interpretan como una molestia puntual suele estar relacionado con el ojo seco, una alteración de la superficie ocular que afecta tanto al confort como a la calidad visual.
Aunque tradicionalmente se ha asociado el ojo seco a personas mayores o a pacientes con patologías previas, la realidad actual es muy distinta. Cada vez aparecen más casos a edades tempranas, algo que confirman tanto la práctica clínica como los estudios recientes sobre la población española.
Esta tendencia confirma que confirma que el ojo seco es un problema de salud visual relevante y creciente, que ya no puede considerarse exclusivo del envejecimiento ocular.
¿Qué es el ojo seco?
El ojo seco es una enfermedad multifactorial que se produce cuando la lágrima no es suficiente o no tiene la calidad adecuada para mantener la superficie ocular lubricada y protegida.
La película lagrimal cumple funciones esenciales como mantener el ojo hidratado, protegerlo frente a agentes externos y aportar estabilidad a la visión.
Cuando este equilibrio se altera, aparecen molestias persistentes que, si no se tratan correctamente, pueden cronificarse.

¿Por qué el ojo seco aparece cada vez antes?
El aumento de casos en personas jóvenes está directamente relacionado con el estilo de vida actual. Entre los factores más habituales destacan:
- Uso prolongado de pantallas digitales: Pasar muchas horas frente al ordenador, móvil o tablet disminuye la frecuencia del parpadeo, lo que provoca que la lágrima se evapore más rápido y los ojos se sequen. Además, mantener la mirada fija durante periodos largos aumenta la fatiga ocular.
- Ambientes con aire acondicionado o calefacción: Estos ambientes suelen ser secos y reducen la humedad del aire, favoreciendo la evaporación de la lágrima y provocando irritación y sensación de sequedad ocular.
- Contaminación ambiental: El polvo, polen, humo y otros contaminantes pueden alterar la superficie ocular, irritar los ojos y aumentar la evaporación lagrimal, contribuyendo a la aparición del ojo seco.
- Uso continuado de lentes de contacto: Las lentes de contacto pueden interferir con la distribución natural de la lágrima y generar fricción sobre la superficie ocular, provocando sequedad y molestias, especialmente cuando se utilizan durante muchas horas. No obstante, el uso de lentes de contacto es seguro siempre que se sigan correctamente las indicaciones y pautas de utilización indicadas por el óptico-optometrista, tanto en tiempo de uso como en higiene y revisiones periódicas.
- Estrés y falta de descanso: La fatiga física y mental afecta la producción de lágrima y reduce la capacidad de los ojos para hidratarse adecuadamente, aumentando la sensación de sequedad y cansancio ocular.
- Cambios hormonales, especialmente en mujeres: Alteraciones hormonales durante la menopausia, embarazo o ciclo menstrual pueden disminuir la producción de lágrima y afectar su composición, aumentando la predisposición al ojo seco.
- Determinados medicamentos: Algunos fármacos, como antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos o tratamientos para la hipertensión, pueden reducir la producción de lágrima o modificar su composición, favoreciendo la sequedad ocular.
Todos estos factores afectan a la estabilidad de la lágrima y explican por qué el ojo seco es hoy un problema que ya no distingue por edad.
Síntomas más frecuentes del ojo seco
Los síntomas pueden variar según la persona y el grado de afectación, pero los más habituales son:
- Sensación de sequedad ocular.
- Picor o escozor.
- Sensación de cuerpo extraño o arenilla.
- Enrojecimiento.
- Ojos cansados o pesados.
- Visión borrosa intermitente.
- Molestias que empeoran al final del día.
- Lagrimeo reflejo.
La importancia de un diagnóstico adecuado
El ojo seco no debe tratarse únicamente con soluciones genéricas. Un abordaje inadecuado puede aliviar los síntomas de forma puntual, pero no resolver el problema de fondo.
Por eso, es fundamental realizar un diagnóstico preciso, identificar el tipo de ojo seco y establecer un tratamiento personalizado que mejore la salud ocular a medio y largo plazo.
En Óptica Soriano estamos especializados en el diagnóstico y tratamiento del ojo seco, abordándolo de manera integral y adaptada a cada paciente.
Realizamos estudios específicos de la superficie ocular y de la calidad de la lágrima para identificar el origen del problema y proponer el tratamiento más adecuado en cada caso. Nuestro objetivo es mejorar el confort visual y prevenir complicaciones futuras, no solo aliviar las molestias momentáneas.
Zocular: un tratamiento avanzado para el ojo seco
Dentro de los tratamientos específicos para el ojo seco, destaca Zocular, especialmente indicado para el ojo seco evaporativo y la disfunción de las glándulas de Meibomio.
El ojo seco evaporativo es el tipo de ojo seco más frecuente en la actualidad y se produce cuando la lágrima se evapora demasiado rápido, aunque su cantidad sea aparentemente normal. Esto suele deberse a un mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio, encargadas de producir la capa lipídica de la lágrima, que es la que evita su evaporación.
Zocular utiliza mascarillas y productos formulados a base de okra, un ingrediente de origen natural con propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y calmantes. Estas mascarillas se aplican de forma controlada sobre el borde palpebral, ayudando a limpiar suavemente la zona, reducir la inflamación y favorecer la correcta función de las glándulas de Meibomio. Gracias a ello, se mejora la calidad de la secreción lipídica, se estabiliza la película lagrimal y se alivian los síntomas del ojo seco de manera progresiva y duradera.
Se trata de un tratamiento no invasivo y bien tolerado, que forma parte de un abordaje integral y personalizado del ojo seco.
El ojo seco es una alteración cada vez más frecuente en España y afecta a personas de todas las edades. Detectarlo a tiempo y tratarlo de forma adecuada es clave para mantener una buena salud visual y una visión cómoda en tu día a día.
Óptica Soriano es un centro especializado en el diagnóstico y tratamiento del ojo seco lo que nos permite ofrecerte soluciones eficaces y personalizadas. Pide cita en el 91 688 60 36 y consúltanos sin compromiso.
